lunes, 9 de noviembre de 2009
Independencia del Perú

En 1810, las colonias americanas establecieron juntas de gobierno, leales a la monarquía, que a la larga no fueron sino el primer paso a la independencia, debido al cambio político al régimen liberal en España. Sin embargo en el Perú los virreyes reprimieron desde el Cusco los intentos independentistas que iban surgiendo en la sierra, como las rebeliones de Francisco de Zela y Mateo Pumacahua o las tres expediciones enviadas por la Junta de gobierno de Buenos Aires a través del Alto Perú, y desde Lima mantuvieron el gobierno del virreynato y dirigieron la contrarevolución sobre los intentos surgidos en Chile y Quito.
Tras la Independencia
El gobierno del Perú continuó en manos de Simón Bolívar, quien delegaba sus funciones ejecutivas en otros personajes, hasta su destitución en 1827, año tras el cual continúan las pugnas caudillistas; el Perú ingresó a una etapa marcada por gobiernos militares, dirigidos por los caudillos de la independencia, período durante el cual la joven república se enfrenta en una guerra con la Gran Colombia (1829).
Durante los gobiernos de José de La Mar, Agustín Gamarra y Luis José de Orbegoso el debate político se centra entre monárquicos y republicanos; entre liberales y conservadores; entre quienes pensaban que la nueva república de Bolivia debía anexarse al Perú y los que creían en que era necesario federarlas. De esta última opinión era el general Andrés de Santa Cruz quien al llegar a la presidencia impulsa la unión de los dos países.
Ramón Castilla
Es sólo con la primera elección de Ramón Castilla en 1845 que la República Peruana encuentra una relativa paz interior y puede organizar su vida política y económica. Le corresponde a Castilla culminar definitivamente con la esclavitud y la pena de muerte. Establece políticas de promoción de extracción y exportación de fertilizantes naturales que inician una era de prosperidad en el país. Los primeros ferrocarriles y el alumbrado a gas llegan al Perú en este período. Durante su segundo gobierno promulgan las Constituciones de 1856 (Liberal) y la Constitución de 1860 (Conservadora), reorganiza los servicios postales y la carrera pública.
Combate de Angamos en la Guerra del Pacífico
Perú entra en guerra en 1879. La Guerra del Pacífico, que terminó con la ocupación de Lima entre 1881 y 1883, y la pérdida territorial de las provincia de Tarapacá y Arica en favor de Chile, generó profundas heridas en el Perú (las cuales aun están presentes en la república del Perú). Algunos de los principales íconos de la historia peruana son de este período . Luego de un período de inestabilidad política posterior a la derrota llega el gobierno de Nicolás de Piérola en 1895 del Partido Demócrata.
La República Aristocrática y el Oncenio (1895-1930)

Nicolás de Piérola
El gobierno de Piérola (el segundo en realidad, porque fue un desafortunado presidente de facto durante la guerra) Reorganizó el Estado Peruano y mejoro rotundamente la economía , Se incrementó el empleo y una nueva era de prosperidad empieza para el Estado. Es la llamada República Aristocrática, donde miembros de la élite social gobernarían desde 1899 hasta 1919 en paz. El gobierno del demócrata Guillermo Billinghurst y los dos del civilista José Pardo y Barreda fueron probablemente los más notables.
Los movimientos sociales se habían organizado notablemente en esos años en el Perú. La lucha por la jornada de las ocho horas laborales, la fundación de los partidos comunista y Aprista y las poco conocidas revueltas campesinas en la sierra sur del país, generaron una activa vida política.
El 28 de agosto de 1929 Tacna se reincorpora al Perú.
Entre 1941 y 1942, Perú fue agredido en su frontera norte por su vecino Ecuador. La agresión a Zarumilla originó la guerra, que se extendió hasta una zona denominada Quebrada Seca, donde se inmoló el héroe peruano Abelardo Quiñonez.
Los años 60 y 70
El retorno de la democracia es también el retorno de Manuel Prado y Ugarteche al gobierno por segundo periodo. Ante las críticas de su manejo de la economía nombra como primer ministro a Pedro G. Beltrán quien equilibra las finanzas públicas y estabiliza la moneda peruana. La defensa que Prado hace de los controvertidos resultados de las elecciones del 10 de junio de 1962 facilita un nuevo golpe de estado militar, aunque tenía un carácter reformista al punto que se crea una reforma agraria. El breve gobierno convoca nuevas elecciones en 1963 que gana el centrista
Fernando Belaúnde Terry (de Acción Popular). Belaúnde promueve obras públicas en el interior del país e intenta llevar a cabo una serie de reformas (incluida una reforma agraria integral) pero es permanentemente boicoteado desde el Congreso por la coalición formada por el Partido Aprista y la Unión Nacional Odriísta. En el interior del país se suceden las conflictos sociales y la acción de guerrillas de inspiración comunista.
La crisis política que se desata por la supuesta pérdida de una página del contrato de la International Petroleum Company con el Gobierno Peruano, lo que genera una ola de indignación nacional y sirve de excusa para el golpe de estado de Juan Velasco Alvarado el 3 de octubre de 1968. El "Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas" (comandado por Velasco hasta el 29 de agosto de 1975 y luego por Francisco Morales Bermúdez) emprende una ambiciosa reforma agraria, una masiva nacionalización de empresas y toma medidas para fomentar una gran industria estatal. Confisca los medios de prensa y hace gala de un agresivo discurso militarista y nacionalista. Pero los problemas del reformismo militar evidencian pronto ineficiencia, endeudan al Estado y lo lanzan a una aguda crisis económica. Francisco Morales Bermúdez enfrentó el descontento y presión popular para retornar a la democracia. Así una nueva Constitución (1979) redactada por un Congreso Constituyente elegido democráticamente es el primer paso para el retorno a la legalidad. Luego de las elecciones del 18 de mayo de 1980, Belaúnde retorna al poder.
Fernando Belaúnde Terry (de Acción Popular). Belaúnde promueve obras públicas en el interior del país e intenta llevar a cabo una serie de reformas (incluida una reforma agraria integral) pero es permanentemente boicoteado desde el Congreso por la coalición formada por el Partido Aprista y la Unión Nacional Odriísta. En el interior del país se suceden las conflictos sociales y la acción de guerrillas de inspiración comunista.
La crisis política que se desata por la supuesta pérdida de una página del contrato de la International Petroleum Company con el Gobierno Peruano, lo que genera una ola de indignación nacional y sirve de excusa para el golpe de estado de Juan Velasco Alvarado el 3 de octubre de 1968. El "Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas" (comandado por Velasco hasta el 29 de agosto de 1975 y luego por Francisco Morales Bermúdez) emprende una ambiciosa reforma agraria, una masiva nacionalización de empresas y toma medidas para fomentar una gran industria estatal. Confisca los medios de prensa y hace gala de un agresivo discurso militarista y nacionalista. Pero los problemas del reformismo militar evidencian pronto ineficiencia, endeudan al Estado y lo lanzan a una aguda crisis económica. Francisco Morales Bermúdez enfrentó el descontento y presión popular para retornar a la democracia. Así una nueva Constitución (1979) redactada por un Congreso Constituyente elegido democráticamente es el primer paso para el retorno a la legalidad. Luego de las elecciones del 18 de mayo de 1980, Belaúnde retorna al poder.
Los años 80

Un breve conflicto fronterizo con Ecuador distrae momentáneamente la atención nacional en enero de 1981 con la victoria del Perú. Pese a tener mejores condiciones parlamentarias que en su primer mandato, Belaúnde no supo enfrentar adecuadamente la crisis económica que se prolongó durante toda la década.
En estos años se inicia la lucha armada del grupo terrorista maoísta Sendero Luminoso que durante los siguientes quince años emprendería acciones violentas contra las fuerzas de seguridad y la población civil a través de asesinatos masivos, ejecuciones sumarias producto de parodias macabras de "juicios populares" y ataques con bombas a la infraestructura civil y estatal. Otro grupo subversivo, devenido posteriormente en terrorista, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, MRTA, comete asesinatos selectivos, secuestros y acciones de sabotaje.
El desgaste sufrido por la derecha peruana durante los primeros años de la década aseguran el triunfo del Partido Aprista en 1985. Alan García se convierte así en el primer Presidente Aprista, contando con un moderado apoyo popular en los inicios de su gobierno. Sin embargo, tampoco pudo lograr acabar con los problemas económicos del país: la crisis económica alcanzó su peor nivel, una hiperinflación galopante y escasez de alimentos, en medio del aumento de la actividad terrorista. García rompe con los organismos internacionales de crédito y emprende una fallida estatización de la banca.
Esta última acción genera la protesta de la sociedad civil liderada por el escritor Mario Vargas Llosa quien luego es elegido líder de una coalición de fuerzas de centro derecha con miras a las elecciones de 1990. Su discurso es liberal y pro empresa.
Los años 90 y nuevo milenio

Para 1990, la situación del Perú era la de un país en quiebra económica, con un estado ineficiente que no pedía responder a los principales problemas del país. El principal candidato fue el escritor Mario Vargas Llosa, quien formó el Frente Democrático
Sin embargo, faltando pocas semanas para las elecciones, surgió un total desconocido en política, llamado Alberto Fujimori, quien logró forzar una segunda vuelta electoral el 10 de junio de 1990 derrotando a Vargas Llosa. Así, se inició el decenio fujimorista, que estuvo caracterizado por el autoritarismo, la derrota del terrorismo, las reformas liberales en la economía y la constitución de una red de corrupción que se descubrió al final del gobierno.
Los años noventa significaron la definitiva cancelación del modelo económico dirigido por el Estado que regía el Perú desde la época del reformismo militar. En estos años se redujo el tamaño del Estado, se abrió la economía al mercado internacional, y se privatizaron una serie de empresas estatales que daban pérdidas al país.
El siglo XXI
El 9 de abril del 2000, tras unas cuestionadas elecciones, Fujimori logra un tercer mandato. La oposición, dirigida por Alejandro Toledo, intentó evitar la inconstitucional re-reelección por medio de masivas protestas populares en la capital. A los pocos meses, el 14 de septiembre, se difunden filmaciones donde se mostraba claramente el soborno de algunos Congresistas de oposición y empresarios para que favorezcan al Gobierno, lo que precipitó la caída del régimen. Fujimori renuncia desde el extranjero y se refugia en Japón. El Congreso no acepta la renuncia y lo destituye, inhabilitándolo para ejercer todo cargo político por diez años. El entonces Presidente del Congreso, Valentín Paniagua, era investido como nuevo Presidente de la República ante la renuncia de los dos Vicepresidentes el 22 de noviembre.
En las elecciones del 8 de abril de 2001, Alejandro Toledo es declarado como nuevo Presidente de la República. Estas se caracterizan también por el retorno de Alan García y su muy sorpresivo segundo lugar en la contienda electoral. La paradoja de su gobierno es que gozó de baja popularidad, envuelto en acusaciones de corrupción de la más variada índole, mientras la economía peruana logro superar la recesión y tuvo un gran crecimiento especialmente en la capital, la sierra central y la costa norte. En este período se negocia con éxito un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.
En las elecciones del 9 de abril y 4 de junio de 2006, en medio de un ambiente enrarecido por diferentes protestas de organizaciones sociales pugnando por una mejor distribución de la riqueza nacional, es reelegido Presidente de la República Alan García, (con un discurso perfil más moderado que el de su primer gobierno) frente al nacionalista Ollanta Humala.
domingo, 8 de noviembre de 2009
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